Lo primero que hago es ponerme el dorsal. Luego me recoloco la hoja de parra y, con ayuda de una pequeña rama de alcornoque, sujeto mi melena en un moño, arranco una manzana del árbol prohibido y la mordisqueo mientras me dirijo con parsimonia a la línea de salida.
Microrrelatos
En cuanto abro la puerta, sale disparado un conejo blanco que se enreda entre mis piernas y desaparece calle abajo gritando que llega tarde. Casi me caigo del susto. Respiro hondo durante unos minutos para armarme de valor antes de asomar ligeramente la cabeza. Enseguida un hombre que fuma en […]
Frota con insistencia la lápida, como si quisiera eliminar el nombre que aparece grabado en la piedra.
En el despacho de Clara Campoamor, la luz de la tarde se filtra a través de las cortinas, proyectando sombras alargadas sobre una desgastada carpeta.
Tuve que interrumpir mis vacaciones para relevar al juez titular, indispuesto tras ingerir churros en mal estado en la feria.
El sonido del cucú marca el pistoletazo de salida. Desde su posición privilegiada, el reloj de la torre controla la carrera y los espectadores aplauden entusiasmados con sus manecillas.
Era el mejor de los tiempos, cuando ser feliz consistía en chapotear en el estanque en verano y jugar al monopoly en las frías tardes de invierno.