PINCELADAS FANTÁSTICAS

El museo está cerrado. Tan solo el vigilante se asoma de vez en cuando para espantarnos el aburrimiento. La ausencia de miradas empieza a hacer mella en nuestro ánimo.

DESCENDENCIA

Empezó a llorar cuando llegó el momento de ir al trastero. No conseguía acostumbrarse y eso que cada año, al menos una vez en cada cambio de estación, iban a dejar la ropa de temporada y todo lo que ya no utilizaban.

CAMBIO DE TURNO

Ya falta menos para que den las ocho. Hasta la habitación llega el barullo del cambio de turno. Pasos veloces en el pasillo que vienen y van. El sonido metálico de los carros.

EL ÁRBOL DE LA VIDA

Cuando nos mudamos de casa, lo primero que hizo mi mujer fue intentar reanimar el esqueleto de un árbol que había en el jardín. Con los primeros riegos sus ramas empezaron a desentumecerse

EMOCIONES A FLOR DE PIEL

No recuerdo cuándo se instaló con nosotros Apatía, pero sí el día en que la muy cobarde salió huyendo porque a mi mujer le encontraron un pequeño bulto en el pecho. Ocuparon su lugar Incertidumbre, Miedo y Rabia, mucho más ruidosos, rebeldes y reacios al orden.

CARTAS CONFINADAS

He tenido la suerte de que Miguel Ibánez me haya pedido que escriba en la sección «Cartas confinadas» de su blog ELBOLSILLODELACHAQUETA.BLOGSPOT.COM y este ha sido el resultado: (Os recomiendo que no os perdáis el resto: hay cartas tiernas, divertidas, melancólicas, reflexivas,… En suma, una caricia leerlas. Y me atrevería […]

DE AQUELLOS LODOS…

Ni siquiera los más viejos del lugar recordaban una nevada como esa, y menos aún en el mes de julio. Los copos, rápidos y silenciosos como un ladrón de sueños, se habían adueñado de la cálida noche estrellada y la ocultaban bajo su manto.