EL INCONFESABLE SECRETO DE LA HUMANIDAD

De pequeña me contaron que a los padres los trae la cigüeña desde Oriente envueltos en preciosos paños de oro, incienso y mirra. Y que el señor Pérez, el hombre más rico del pueblo, se convirtió en ratoncillo porque comía muchos dulces y se le cayeron todos los dientes.

EL PUTO AMO

Yo siempre fui de esos que, para vivir, no quería más compañía que mi propia sombra. Nada de responsabilidades ni ataduras ni gastos innecesarios. Sin embargo, al final, como tantos otros, sucumbí.

BEST SELLER

En el primer capítulo Ella aparece sentada en la cocina, con gesto amable, garabateando deprisa sobre un trozo de papel manchado de harina mientras un sabroso guiso borbotea en el fuego.

DEMASIADO PESO

Mis padres llevaban años ahorrando para ese viaje. Nos iba a encantar, repetían emocionados y con la voz exhausta por el duro trabajo. Y mis hermanos y yo, de tanto oírlo, soñábamos con el mar y, a falta de fotos, tratábamos de imaginar la ciudad con sus calles trazadas con […]

ENREDADOS

Cansados de representar lo que ya no éramos y de confundir la rutina con el derecho consuetudinario, decidimos divorciarnos civilizadamente.

TURISTAS

Al finalizar la quincena recogen sus pertenencias y se instalan de nuevo en sus camarotes de lujo. Se van muy contentos con la experiencia y prometen volver. De recuerdo se llevan algún esqueje de planta exótica,

FINAL DE VIAJE

Una vez más he confirmado que a la gente le encanta hablar, aunque no tenga ni idea de lo que dice, porque el viaje no ha sido ni rápido ni placentero ni nada parecido. En el famoso túnel estuve varias horas atrapado en un atasco, y es que, como pude […]

POBRE FAMILIA RICA

Entra en mi despacho con un llamativo vestido, sandalias de tacón y un cartel enrollado en sus manos de dedos kilométricos que extiende muy lentamente sobre el escritorio mientras aguanta las ganas de llorar.

LA PRIMERA VEZ

Frente al espejo del baño, intenta alisarse el bucle del flequillo y observa su aspecto con amargura. La camisa de cuadros es horrible y los pantalones de pana le rozan la piel.