El día más corto del año bien podría ser el Día Internacional de Microrrelato. Ya, ya sé que no lo es, pero a veces los deseos se hacen realidad. Mientras tanto…
POÉTICA DEL MICRORRELATO
El microrrelato es un arte. Como pintar un cuadro, componer una canción, hacer una tortilla de patata o escuchar. No, no sirve cualquiera.
Tiene que ser intenso, arrollador, corto, impactante, sugerente, atrevido. Igual que el amor a primera vista. Porque o te enamoras en la primera línea o te arriesgas a que no haya una segunda y te quiebres las ganas contra el margen.
Que no te tiemble el pulso al escribirlo.
Tendrás que sajar las palabras, desenterrar sus raíces, ponerlas del revés, extraerles sufijos, prefijos y toda su descendencia, estrujarlas hasta conseguir que confiesen su cuarta acepción, cambiarles el género, el número, las letras,… En suma, tendrás que sudar. Sudor y tinta.
Mímalo como si fueras a despertar el resto de tus días a su lado.
No olvides que todas las palabras cuentan.
Y cuando alguien lo lea, que le tiemblen las ideas y se pare su reloj. Que sienta un hormigueo de cigarras. Que imagine. Que se emocione. Que se enamore. Que tenga ganas de cantar, de salir huyendo, de sentarse del susto, de gritar de contento, de saltar, de llamarte por tu nombre, de inventar algo viejo, de tener tres orejas para oírte mejor. De lo que sea, pero que sean ganas.
Con permiso de Calderón: Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los micros, sueños son.


15 ideas sobre “DÍA INTERNACIONAL DEL MICRORRELATO”
No hay nadie que escriba como tú, Margarita. Es que lo dices todo tan bonito que dan ganas de quedarse. Larga vida al microrrelato, amiga.
Tú con tu estilo, yo con el mío, hacemos grande al microrrelato.
¡Felicidades! 😘
Precioso, Margarita. ¡Qué grande eres!
Mi querido Pablo (eres «mi querido Pablo» desde hace ya…), me hacéis grande las personas que estáis a mi lado. Cada día que pasa estamos más cerca del «siempre».
Gracias Margarita 🙏
Felices fiestas…🤗
Gracias a ti, Antonio, por ser el hermano mediano del microrrelato (por aquello de que escribes un poquito más largo).
¡Felices Fiestas! 🤗
Nadie como tú, Margarita, para dar ese sincero homenaje al microrrelato.
Me encantó.
Abrazos.
Todos los que escribimos le hacemos un homenaje, Alfonso.
Escribí este texto en 2020, pero hoy me parecía un buen momento para volver a leerlo y reivindicar el Día que tanto merece.
Un abrazo y mil gracias.
Qué acertada y encantadora propuesta para este solsticio de invierno: celebrar el Día Internacional del Microrrelato precisamente cuando la luz diurna se hace más breve. Nos regalas aquí un escrito que es, en sí mismo, un pequeño prodigio. Nos hablas del género como quien describe un amor exigente: intenso, arrollador, sin espacio para lo superfluo. Me ha gustado especialmente esa imagen del escritor que debe “sajar las palabras, desentrañar sus raíces, estrujarlas hasta que confiesen su cuarta acepción”; es una metáfora contundente que resume el esfuerzo artesanal que requiere condensar un universo en pocas líneas. Y luego llega el deseo para el lector: que el texto le provoque un estremecimiento, un hormigueo de cigarras, ganas irrefrenables de algo —cantar, huir, gritar, saltar—.En resumen, un texto breve que cumple exactamente lo que predica: enamora en la primera línea, impacta y se queda resonando. Ideal para este día tan corto y, a la vez, tan lleno de posibilidades. Gracias por compartirlo. Quedo a la espera de más micros que hagan temblar las ideas.
Un lector fiel
Tienes toda la razón: en el día más corto del año, no hay nada como pararse un segundo y dejar que una historia te sacuda un poco las ideas.
Muchas gracias por dedicarle tanto tiempo y cariño a comentar, Marcos. No me extraña que te hayas quedado con la idea de «sajar las palabras»; como buen escritor sabes las peleas que nos traemos para que no sobre ni una coma.
Gracias por estar ahí y por hacer que este sueño valga la pena. ¡Seguimos leyéndonos!
¡Que viva el microrrelato! Y tú eres una maestra de este interesante y difícil género literario.
¡Que vivan las maestras como tú!
Sinceramente, no había leído nunca una definición tan perfecta de lo que es un microrrelato. Yo escribo semanalmente mis historias, con voluntad e ilusión, pero no se a que altura tengo mi listón. Escribir es para mí un desahogo y en algunos momentos delicados de mi vida, ha sido también una gran ayuda. Hoy pasearme por aquí y leeros, es uno de los placeres que me permito, es como una cita con unos amigos, a los que no conozco en persona, pero a cambio, sí se de ellos, porque todos sin excepción, dejamos siempre algo, sea poco o mucho de nuestra personalidad y emociones en nuestros textos. Enhorabuena Margarita. Un abrazo.
No sé si es una definición perfecta o no. La escribí hace unos años, no recuerdo si tres o cuatro (sería tan fácil como buscarlo), porque me lo preguntaron y me pidieron la respuesta por escrito, y eso fue lo que sentí en esos momentos.
Lo que tú cuentas, voluntad, ilusión, desahogo, placer, cita con los amigos y dejarse un poquito de lo que uno es en cada historia, es una definición igual de perfecta para este oficio de escribir a ratos, sin más pretensiones que entretener el ánimo, el nuestro. Y si el ajeno también interviene en la ecuación, el objetivo está más que cumplido y amortizado.
Llevamos tiempo visitándonos y, si no me equivoco, es la primera vez que intercambiamos una parrafada tan extensa. Como tú bien dices, en esto consiste la magia.
Un abrazo, Sabius.
Acabo de mirar la fecha: en septiembre del 2020 lo publiqué en el blog.
«Cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte tan callando».