MADRE CORAJE

Mi hijo me ha prometido que hoy sin falta recogerá su habitación. La última vez que entré a hacerle la cama, había un montón de ropa sucia tirada por el suelo, platos con restos de comida y el cadáver del perro, aún tibio, dentro del armario.

Montó en cólera cuando volvió del instituto y vio que lo había limpiado todo; tardé más de una semana en poder atarme los zapatos. Desde entonces no he vuelto a entrar sin su permiso. Y eso que la angustia me está matando: hace días que no me cruzo con su hermana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

12 ideas sobre “MADRE CORAJE”