Hace tiempo que no cuenta ovejas para dormir; cuenta los milímetros de suela que le quedan a las botas de su hijo. Dos en el talón, tres en la punta. Si el invierno se ensaña, tendrá que elegir entre la calefacción o el pegamento de contacto.
En el barrio la pobreza huele a detergente barato y a un orgullo que escuece. Lo sabe por la forma en que su vecina tiende las sábanas: siempre estiradas, ocultando los rotos con pinzas colocadas estratégicamente, como si el sol fuera un inspector de hacienda.
El supermercado ha instalado cámaras nuevas que siguen el rastro de la desesperación. Ella las mira mientras se queda quieta frente a las ofertas de «3 X 2» y hace cálculos para que el sueldo no se acabe antes que el mes.
Esta mañana, en la marquesina del autobús, el cartel de un político sonriente promete con letras doradas «RECONSTRUIR EL TEJIDO SOCIAL». Ella se mira las manos llenas de cortes invisibles de tanto zurcir una dignidad que nunca aparece en los telediarios. No necesita que reconstruyan nada, piensa, con que dejen de tirar del hilo basta.
Finalista de marzo en el XII Certamen de microrrelatos Javier Tomeo de temática social.

10 ideas sobre “SIN ELECCIONES”
Por desgracia para nuestro país y nuestra conciencia colectiva, cuánta verdad hay en tus palabras y qué lejos se ha ido eso que llaman estado del bienestar.
No obstante, qué bonito es el resultado escrito del uso de esas palabras.
Mi enésima felicitación que no será la última, sin duda alguna.
El mundo se va a la mierda. Así, tal cual de malhablada. Igual si escribiésemos más, no tendríamos tanto tiempo libre para pensar maldades.
Está claro que no podemos cambiar el mundo, es demasiado grande y está demasiado lejos, pero sí nuestro día a día, nuestro alrededor, y eso me mantiene la esperanza de que tú y yo, por ejemplo, nos sigamos felicitando por enésima vez.
Un abrazo, Guillermo
Muy buen escrito! Duro y necesario! Alguna vez me he visto andando ese camino y tú lo has puesto en letras!
Un camino escabroso que levanta ampollas, y no solo en los pies. Me pregunto si algún día todos los caminos estarán asfaltados.
Gracias por tus palabras, Sandruski 😊
Excelente Margarita! Muchas felicidades.
Besicos muchos.
No tengo elección, Nani: a ti hay que quererte sí o sí.
Un beso grande
Buaaaaa, qué bueno, Margarita. Mi fanidad de fanesa número uno aumenta por momentos.
Tu fanidad de fanesa no sé qué será, pero suena a música pop 😊
¡Bufffff!¡Menuda crítica social te has marcado! Muy dura. Haces que cada imagen duela.
Me ha gustado especialmente el retrato que haces de los políticos, presentando a la perfección el contraste entre la retórica institucional y la realidad material de la gente, tal como sucede en la actualidad (aunque te digan que la economía va como un cohete).
En fin un relato magistral.
Un beso
Es que estoy hasta el moño del «y tú más», del «pues anda que tú» y ya no te cuento del «yo no he sido, a mí que me cuentas». Porque aquí todos, todas y «todes» cuentan la historia que les interesa sin contar con nadie; ni siquiera con los cadáveres (literales) que dejan a su paso. Y no me refiero solo a las guerras, eh.
Pues eso, que odio hablar de política, y más aún en un espacio como este, pero se me han roto las costuras y me he quedado sin hilo de tanto zurcir una dignidad que no aparece en los telediarios.
Eso sí, hago propósito de enmienda para que no se repita. O eso espero. 🥴
Un beso.