Nuestro amor es un bonsái. Una estructura viva que necesita una poda constante para no desbordarse, para que no pierda la forma, el tamaño, la belleza. Cuando la conocí, ella era una criatura silvestre, llena de brotes innecesarios y ramas sin dirección que yo traté con paciencia.
#JavierTomeo
Hace tiempo que no cuenta ovejas para dormir; cuenta los milímetros de suela que le quedan a las botas de su hijo. Dos en el talón, tres en la punta. Si el invierno se ensaña, tendrá que elegir entre la calefacción o el pegamento de contacto.
A mí me bautizaron con el nombre de Agosto. A otros les llamaron como las estaciones, los días de la semana o los mares y océanos. Hasta que saltaron las alarmas.
Platos con restos resecos de comida, la ropa desperdigada por el suelo y la cama revuelta. Es lo que me encuentro en el primer párrafo del libro que acabo de sacar de la biblioteca.
La investigación había sido muy larga e intrincada y los años transcurridos desde que ocurrieron los hechos dificultaron aún más la tarea. Sin embargo, el esfuerzo mereció la pena:
Recuerdo perfectamente el día que nos marchamos. Aún no había amanecido, lloviznaba y el motor del coche protestaba pasado de revoluciones.