Ya desde prescolar, Fernando siempre fue el más «saborío» de la clase, pero el único que llevaba unos preciosos —y carísimos— «botines escamondaos», lo que era motivo de burlas y escarnio de todos los compañeros de la clase, que aumentaban con la edad y el paso de curso.
Microrrelatos
Mientras me cepillo los dientes antes de meterme en la cama, suena un golpe seco en la ventana del baño. ¡Madre mía qué susto! ¡Mi baño no tiene ventana! Es mi cumpleaños. En persona. Con unas alas de papel pinocho y gafas de sol, colgado de un globo medio desinflado […]
Estábamos muy unidos. Enero nos dejaba helados con sus ocurrencias. Marzo, con su viento caprichoso, susurraba secretos al oído de Abril, siempre lloroso. Julio y Agosto, con su calor abrasador, encendían pasiones, mientras Octubre, con sus hojas caídas lo ponía todo perdido. Diciembre, el benjamín, nos alegraba con su carácter […]
Poco tiempo después de que desaparecieran los bosques, nos quedamos sin madera para construir ataúdes y en esas condiciones la gente se negó a morirse.
A mí me bautizaron con el nombre de Agosto. A otros les llamaron como las estaciones, los días de la semana o los mares y océanos. Hasta que saltaron las alarmas.
Hoy está muy guapa con ese vestido nuevo, pero hay algo en su mirada vacía, algo roto. Sus manos tiemblan mientras nos baña, nos viste, nos peina.
Ya está aquí la Navidad. Cada año llega antes: no sé si es ella la que tiene ganas de vernos o somos nosotros los que no vemos el momento de volver a casa por Navidad. (Este anuncio es como el de las muñecas de Famosa: imperecedero. ¿Cómo, que no conoces […]