—¡Tendió la camisa con el marido dentro! —testifica indignada y gesticulosa la vecina del tercero. «Pero hombre, una mujer, no, otra vez no», pienso muy bajito y muy decepcionada.
Microrrelatos
La primera vez que la vi yo aún tenía que ponerme de puntillas frente al espejo para peinarme el flequillo. Su mirada traviesa y descarada me congeló el corazón
«Brecha» y «Salarial» se sientan en el banquillo acusadas de asociación ilícita. Expertos en la materia testifican sobre su injustificado comportamiento.
Llegué al sur surfeando sobre una ola de calor para experimentar con palabras nuevas en mi microrrelato.
La escalofriante noticia apareció en la portada del Chafardero Indomable: «Un rey sin camello llegado de Oriente con la bolsa repleta de oro compra el edificio de la Rue del Percebe, 13».
Acudí a la comisaria nada más recibir su llamada con la perplejidad todavía colgada de mi rostro. Nos conocemos desde que me alcanza la memoria
Cuando dormía como un angelito en la cuna nada hacía presagiar que su gran pasión sería el atletismo. Era una niña tranquila y yo, su ángel de la guarda, disfrutaba perezosamente a su lado. Pero fue aprender a andar y ya no parar de correr. Agotado, en su quinto cumpleaños […]