«El futuro ha muerto». Es la noticia del día. Nuestro compromiso de cambio para promover su conservación no ha sido suficiente, olvidamos pasar a la acción, explican los eruditos. ¡Qué fastidio!
Microrrelatos
Tal y como están las cosas, pensé que era mi responsabilidad como abogado tomar cartas en el asunto, y de manera urgente además. Le esgrimí primero el argumento de que había que fortalecer su seguridad.
Mi familia puso el grito en el cielo cuando les dije que iba a empezar a trabajar en el turno de oficio. ¡Pero a quién se le ocurre, eso no está pagado! ¡Como es gratis, nadie valorará tu trabajo! ¡Tendrás que relacionarte con gente poco recomendable! ¡Ahí no hay glamour!
En el turno de oficio vemos de todo. Hace poco tuve que asistir a un amigo de la infancia que en absoluto parecía un beneficiario vulnerable por lo que muchos compañeros rechazaron su defensa.
Fue al ver los desechos de la industria que hay cerca de casa. Me quedé mirándolos embobado y ya no pude pensar en otra cosa. Sería algo nuevo, lo nunca visto, y Ella se fijaría al fin en mí.
La pequeña de la casa cumple años y la fiesta resulta un éxito. Después de dar buena cuenta de los bocadillos y la tarta, la veintena de niños se sientan alrededor del abuelo y escuchan sus historias ensimismados.
Érase una frase impersonal que, lejos de subordinarse a normas gramaticales, se citó con un sujeto al que le gustaba predicar con el ejemplo. Se enamoraron en el primer acto y se fueron a vivir juntos a un soneto,