Cada mañana rescata los periódicos que desechan en el banco y los apila en un rincón del cajero automático. Con las noticias que no le interesan lustra mostradores y cristales y, si tiene frío, envuelve sus pies con la sección de política para sentir el calor de los debates.
Por las noches, utiliza los crucigramas como almohada y los titulares sobre recuperación económica como sábana. Pero con lo que más disfruta es con la sección inmobiliaria: antes de dormirse, elige el piso más luminoso y se acomoda dentro, muy despacio, sin hacer ruido, para que nadie pueda echarla otra vez.
Finalista de noviembre en el XIII Certamen de microrrelatos Javier Tomeo de temática social

2 ideas sobre “INVISIBLE”
¡¡¡Genial!!! Enhorabuena, amiga.
Un abrazo.
Benditos periódicos de papel.
Gracias, Azurea. Un abrazo.