SIN GARANTÍA

Lo vi en una tienda de segunda mano, al lado de una cafetera italiana y unos cascos con cable.

En la butaca del salón quedará de maravilla, pensé. Y así fue. Es un abuelo precioso, y apenas habla. Aunque cuando llora, no sé qué hacer: venía sin manual de instrucciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

2 ideas sobre “SIN GARANTÍA”