El centinela da la voz de alerta con el tono reservado para las ocasiones importantes:
—Objetivo a la vista. ¡Todos a sus puestos!
Apuramos nuestros vasos de un trago y, con el regusto todavía a roble viejo en los labios, escondemos la botella y corremos a nuestras posiciones. Sancho se queda rezagado y regreso sobre mis pasos para ayudarle.
—¡Cuidado! —le advierto, y él se seca con premura una gota de sudor antes de que caiga sobre mi falda.
Al llegar a su sitio se derrumba sobre el taburete.
—Lo siento, mi cuerpo está demasiado viejo para tantas prisas y prosas —farfulla jadeante. Me encantaría darle una palabra de aliento, pero no encuentro ninguna cerca.
Me ajusto a toda prisa el corpiño, cubro mi melena con un pañuelo y entorno la puerta del molino. Justo a tiempo. El chico acaba de abrir el libro.
23 de abril. Día del Libro

17 ideas sobre “ENTREACTOS”
El mejor homenaje para este día.
Gracias, Juanma. Todos los días deberían ser, al menos un ratito, para los libros.
Siempre consigues que abra el relato que me dejas leer, farfullo jadeando tras leerlo.
No me asustes, eh, Guillermo. A ver si te va a dar un jamacuco y la liamos 😉
Un abrazo y feliz Día, Escritor.
Y encima me haces reír a carcajadas con tu última palabra.
Qué bonita amistad relativa y relatora.
¡Menudo alivio al leer tu relato! Descarto ya que los murmullos que escucho cuando entro en mi biblioteca sean psicofonías.
¡Me parto contigo! Y negaré y negaré que soy yo la que te susurro en la nuca y te soplo en los oídos.
Entre tus renglones observo (entre otras cosas) a Dulcinea ajustando algunos detalles de su vestuario mientras ayuda a Sancho Panza para que pueda ocupar su lugar en este imaginario e inmortal escenario de las letras. Y todo se consigue de una forma precisa y exacta… justo antes que el niño abra su libro.
Autora, felicito tu creatividad para otorgarles una vida propia a los personajes de tan magna obra, más aún cuando en fechas como hoy, 23 de abril, Día Internacional del libro y del idioma español, conmemoramos la grandeza de nuestra literatura, donde El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha ocupa un lugar especial, sobre todo cuando, su texto se convierte en un universo mágico y distinto, pues sin importar la edad del lector (incluso adulto o anciano), siempre emergerá de él, su alma de niño al disfrutar el contenido de sus páginas.
Gracias por compartir tu imaginación, sensibilidad y talento al momento de crear tus presentaciones. Y es que, por personas como tú, la literatura sigue siendo un arte inigualable.
¡Mil gracias!
Soy una ferviente crédula de que los personajes, en los libros, están vivos, con su alma de papel y su corazón de tinta. Aunque a veces el autor los mate de aburrimiento o de algo peor.
Y dicho esto, no sé cómo agradecerte tus palabras, Juan Carlos; menuda dosis de motivación acabas de regalarme. ¡Gracias, un millón de gracias!
Un saludo y que sigamos poniendo nuestro granito de arena y de imaginación y de ganas al bello arte de leer y escribir.
P.D. Mis disculpas también por la tardanza en responder.
No me extraña el cansancio de Sancho. En el día del libro los personajes tienen que trabajar horas y horas, como si no hubiera un mañana, y me imagino que ellos también necesitan un momento de vez en cuando para recordar quienes son cuando no están siendo leídos.
Me ha parecido un bonito homenaje a esta celebración tan significativa que supone el Día del Libro.
Un beso
Javier
Poco descanso tienen los personajes, siempre preparados para la acción. Y los que están entre las páginas de un libro, también (aunque, por desgracia lectora, algo menos) 😉
Besos, Javier.
(Perdón por la demora en responder; en breve hablaré con vosotros).
Jo. Qué chulo. Así se felicita un día tan de libro, sí señora.
Y que eso me lo diga una librera… ¡Feliz Día del Libro hoy también! Y cada día.
Un abrazo, Aurora (y perdona la tardanza en responder).
Me encanta esa voz narrativa. ¡Échale salsita!
¿Dónde venden esa «salsita» tuya, Teresa? Un imperio daría.
Cómo siempre estupenda Margarita
Qué ilusión me hace verte por aquí, Inés. 😘