Cada dos por tres se mete en camisas de once varas empeñado en buscarle tres pies al gato. Aunque le canto las cuarenta, él sigue en sus trece. –¡A vivir, que son dos días! –me dice sin darse cuenta de que, con solo una mirada, me transporta al séptimo cielo. […]
Aunque estamos en agosto, llevamos un par de meses soportando un temporal que empezó días antes de que aquel hombre apareciese en mi despacho con una nube sobre su cabeza y arrastrando un pesado neceser de Pedro del Hierro. —Necesito un abogado —espetó antes de sentarse. Y sin dejarme tiempo […]
Los viernes tenemos fiesta en el cementerio y lo pasamos de miedo. Aunque últimamente estoy un poco agobiada: el cadáver del nicho de al lado se muere por mis huesos y no sé cómo hacerle entender que, después de conocer a tantos fantasmas, ya no creo en el amor eterno. […]
Empecé a pensar en un nuevo relato. Y ante la pantalla en blanco sentí el vértigo de los saltos de página, la opresión de los márgenes y la fluidez viscosa de las sangrías. Revisé las impresiones que podían justificar mi bloqueo y entonces lo vi claro. Me compré una pluma. […]
La primera vez que la vi, creí en la Química. Parecía un Dibujo hecho a mano, de esos que con la Historia se convierten en Arte. Caminábamos por Geografías distintas, sin embargo, pronto encontramos una Lengua común para nuestras proposiciones. Y entonces supimos a Ciencia cierta que siempre estudiaríamos juntos. […]
El director del psiquiátrico organizó un concierto en el que participó cada loco con su tema. Otras historias minúsculas
Mi espejo se hace mayor; empieza a perder reflejos. Otras historias minúsculas