VIRUS INFORMÁTICO

Empecé a pensar en un nuevo relato. Y ante la pantalla en blanco sentí el vértigo de los saltos de página, la opresión de los márgenes y la fluidez viscosa de las sangrías.

Revisé las impresiones que podían justificar mi bloqueo y entonces lo vi claro. Me compré una pluma.

Publicado en la web cincuentapalabras.com

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