Todo empezó cuando la vecina del quinto colgó, junto con las toallas, unas fotos: en la playa, en el parque con los niños, tomando aceitunas en el bar.
Las chismosas del tercero fueron las primeras en comentar y el del cuarto derecha, envidioso y cicatero, las siguió. «Me gusta», gritó la del segundo, y con carita sonriente empezó a aplaudir.
Con tanto jaleo, la del bajo envió una notificación: «¡Reunión de vecinos ya!». Nos juntamos frente al muro del patio. A charlar. Y a sacarnos selfis. Ahora parecemos amigos. Y a los trapos sucios les ponemos un filtro.
Finalista en el II Certamen Internacional de Microrrelatos «Castillo de Sabiote».

10 ideas sobre “PATIOS SOCIALES”
Y luego Zuckerberg pensó que había creado algo nuevo…¡Muy bueno!
Ese momento en el que nos creemos dioses y luego nos damos cuentas de que somos unos simples mortales.
¡Gracias, Óscar!
Fantástico y muy divertido. Un abrazo y gracias por compartir.
Me alegra que te guste.
Gracias a ti, Marylia. Siempre.
Y yo me pongo las manos alrededor de la boca, pongo cara de sorpresa y lanzo unos aplausos entusiastas. Bravo, me encanta.
Puedo verte. Y oírte. 😍
¡Las redes sociales de mi niñez! 😜😂
Sin olvidarse de las «señoras» sentadas junto a la puerta de entrada del edificio. El repaso que te daban a ti y a quien viniera contigo no lo superaba ni los polis con los detectores de los aeropuertos. 😂😝
Buen Micro, Margarita. ¿Tienes alguno malo?
Abrazo Grande.
Totalmente cierto, Jose Antonio, eran terribles. Y lo que no veían, se lo inventaban para completar la historia y que se adaptara a su imagen y semejanza. Imaginación no les faltaba, y yo suplicando a las musas. Grandes escritoras perdidas. 😅 ¡Qué tiempos aquellos!
Abrazazo, Gran Hombre.
Genial!!!
Qué bien que te guste, Fran.
¡Gracias! 😊