MUDANZA

Acabo de mudarme a San Lorenzo de Flumen. Llegué aquí por casualidad, cuando un koala perdido se cruzó en mi camino y, para evitar atropellarlo, pegué un volantazo y mi coche dio dos vueltas de campana. A mí no me pasó nada, pero el coche pasó dos semanas en el taller, tiempo suficiente para darme cuenta de que este era el lugar que llevaba tiempo buscando. De las escasas pertenencias que he traído conmigo, desecho la casete de Julio Iglesias con un trozo de cinta fuera, un cuadro de punto de cruz que hice en el colegio de monjas y el libro de fotos de mi primera comunión en el que sale más mi hermano que yo. No quiero recuerdos inútiles en mi nueva vida. Después de limpiar el salón, extiendo en el centro la alfombra de pelo de mi madre, coloco encima el sofá de orejas de mi padre y, justo al lado, la lámpara de pie de mi hermano. Me alejo para ver la composición y sonrío satisfecha. La policía sigue buscando sus cadáveres sin éxito.

Finalista en el concurso RELATO IMPOSIBLE de Aragón Radio.
Requisitos «imposibles»: San Lorenzo de Flumen, Julio Iglesias y un koala.

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