EL FOTÓGRAFO

Como cada tarde desde hace tiempo, acudirá al casino con su cámara colgada del cuello. La encontrará sentada donde siempre, con su pelo del color de la mantequilla rancia cayéndole por la espalda y los ojos inmóviles sobre la diminuta bola que salta impulsada por el giro vertiginoso de la ruleta. Se acercará ocultando su decepción bajo la moqueta deslucida, de un rojo desapasionado, y le disparará desde varios ángulos para inmortalizar el momento. Después regresarán juntos a casa, limpiará su fracaso con la punta de los dedos y pondrá sobre la mesa una sopa caliente que ella tragará desganada antes de acostarse. Él descargará entonces las fotos en el ordenador y, tras mirarlas todas varias veces, elegirá una. Subirá el tono y bajará la saturación, pondrá un filtro cálido en sus manos vacías, retocará sus ojeras y, con el pincel más fino, delineará en sus labios una sonrisa con aromas de primavera. Hasta que los primero rayos del alba que se cuelan por la ventana como un silencioso ladrón revelen que un día más ha perdido el tiempo. Pero no se desanimará. Al caer la tarde apostará de nuevo por la mujer que le roba el sueño.

1er premio en el I Concurso «Nueva Vida». Asociación de Jugadores Rehabilitados Nueva Vida. Villena.

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